Manuela negó con la cabeza—No es eso, abuelo. Hay una diferencia entre lo que me das y lo que puedo ganar por mí misma. Ya soy grande, y siempre depender de ti me hace sentir incómoda.
Don Gabriel escuchó con satisfacción—Entonces, ¿qué te gustaría hacer? Dímelo, en esto, tu abuelo te apoyará completamente.
Los ojos de Manuela brillaron con determinación—Abuelo, quiero abrir mi propia pequeña empresa, una empresa de diseño de moda.
—Eso es fácil, tu abuelo te dará los fondos, solo necesitas ser