Cuando Simona contestó, preguntó a Ximena:
—¿Qué le pasaba a Mateo hace un momento? ¿Por qué tanta prisa? ¿No le habrás negado la mesada a mi niño consentido? ¡Eso no lo puedo permitir, Xime!
Ximena respondió con tono cansado:
—Mateo se está metiendo en asuntos ajenos.
—¿En los asuntos de quién?
—De Liliana y Fabián.
Simona replicó:
—No debe entrometerse. Liliana ya es mayor y puede tomar sus propias decisiones. Nosotros, como adultos, debemos apoyar cualquier decisión que tome.
—Pienso lo mismo