Fabián esbozó una leve sonrisa y escribió:
—De acuerdo, pregunta y te responderé.
Liliana respondió:
—Ya tengo una idea general de tu situación. ¿Qué te parece si después de graduarte vienes a trabajar en la empresa de mi familia?
Al leer ese mensaje, la sonrisa se desvaneció del rostro de Fabián. Respondió:
—Liliana, ¿esta es tu idea o la de tu familia?
—¡Por supuesto que es mía! ¿No sería complicado para ti buscar trabajo?
—Recuerdo haberte explicado por qué elegí esta carrera —escribió Fabián