En el Año Nuevo, el día de la boda, toda la ciudad resonaba con salvas ceremoniales.
Con una escala de cien autos de lujo, se podría decir que era la boda más lujosa en la historia de Reinovilla.
Los periodistas ansiaban seguir al cortejo nupcial con sus cámaras, ya que desde atrás era imposible capturar las imágenes de los novios.
El cortejo nupcial llegó a la puerta de los Rodríguez. Eduardo bajó del asiento del copiloto y abrió la puerta trasera.
Unas piernas largas salieron del auto, y con u