—Tienes razón en eso—suspiró Simona suavemente. —Pero algunas formalidades son necesarias. Mírame a mí, ni siquiera sé cuándo podré tenerlas.
Ximena: —Los padres de Mariano...
—Ay—Simona interrumpió a Ximena con fastidio. —No hablemos de ellos, ¡me irrita solo mencionarlos!
Ximena miró por la ventana.
—Pronto será Navidad, y después Año Nuevo. Este año las fiestas no serán tan animadas en casa como antes.
Simona apoyó su barbilla en la mano y siguió la mirada de Ximena hacia las luces y el ambi