—¿Acaso estás deseando probar a Damián?—, escupió Alejandro entre dientes.
—¿Yo?—preguntó Ximena atónita. —Alejandro, ¿podrías no imaginar cosas?
Alejandro se burló:
—¿Ya olvidaste que asentiste cuando Simona lo sugirió?
La furia de Ximena también se encendió:
—¿Y tú espiándonos eres muy educado? Tergiversas todo, inventas cosas que no existen. Alejandro, ¿acaso tienes demasiado tiempo libre? Además, dejando de lado lo de Damián, ¿no puedo tener charlas íntimas con Simona? ¿Ustedes los hombres