Ximena estaba a punto de buscar en internet, pero Simona la tomó del brazo y la llevó dentro del hotel. Una vez en la habitación, Ximena notó que las habitaciones que Simona eligió tenían vistas directas a la empresa de enfrente.
Ximena comprendió de inmediato la intención detrás de esta elección. —Simona, ¿no estás aquí para la exposición, verdad? Estás usando esta oportunidad para vigilar, ¿verdad?
Simona se sentó en un sillón junto a la ventana. Luego, miró a Ximena y dijo:
—Xime, siéntate,