Ambas personas se miraron fijamente...
Yaritza sintió que la situación actual era incómoda, pero.… por suerte, ella reaccionó rápidamente y corrió hacia afuera.
—Hermano, no sabía que estabas…
Javier no le dio importancia. Lo que lo sorprendió fue que pensó que pasarían varios días antes de verla, pero no esperaba encontrársela tan pronto. Se puso un pijama negro, abrochando los botones con apuro. —Ya está.
Cuando Yaritza escuchó esas dos palabras, asomó la cabeza y miró hacia la habitación. —H