—¿Realmente quieres grabar tres episodios de un programa de variedades con él?
La expresión de Diego era muy seria, agarró con firmeza el brazo de Yaritza obligándola a detenerse.
Yaritza frunció el ceño delicadamente, mirándolo con dificultad. Luego bajó la cabeza y le dijo...
—No quiero grabarlo con él, pero lo hecho, hecho está. Con tantos espectadores hoy... no tengo elección. Además, el programa es una inversión del señor González y la idea también fue propuesta por él. Si no voy, el señor