Fiona no había querido hacer público su divorcio. Era un asunto personal y no deseaba que todos hablaran de él. Pero, al oír al director ofrecerle a Rubén quedarse un día más, ya no pudo soportarlo.
—Director, no hace falta. El señor Rivas y yo estamos divorciados. Nuestro matrimonio terminó y ya no somos pareja.
El rostro de Rubén se oscureció, aunque hizo un esfuerzo por contener la rabia.
—Fiona, no armes una escena frente a todos. Estuvimos casados durante cinco años. Un vínculo tan profundo