Natalia se quedó pensativa mientras caminaba junto a Carlos, pero por dentro su mente bullía. Sabía que Fernando era arrogante, orgulloso y controlador; él había intentado seducirla, pero ella no había cedido. ¿Acaso se iba a casar solo por capricho y vanidad, solo para castigarla?
Intentó no pensar en lo que acababa de oír y concentrarse en el entorno mientras caminaban,
—Sí… realmente es otro mundo —dijo, en voz baja, llena de admiración y un poco de aprensión.
El camino los llevó hasta los e