Capítulo 44. Una mañana inolvidable.
Stephanie Toussaint.
Luego de pasar una noche completa de sexo desenfrenado y delirante con mi hermoso esposo, nos enfrentamos a la fría mañana tomados de la mano, recostados en la cama tamaño King. Observo el rostro de Enzo y luce sereno. El hombre no me dio tregua y yo tampoco quería que me la diera. Deseaba tanto sentirlo así… salvaje.
Hablando de salvaje, me río, porque no tengo idea que es lo que me pondré. Enzo rompió mi ropa y mis bragas, dejando solo mi sujetador. Yo, no me quedé atrás.