Pero, como si nadie hubiera escuchado lo que dijeron los otros del equipo de investigación, tampoco nadie me escuchó a mí.
Cuando alguien está dispuesto a morirse solo para que se haga justicia, ya no importa si esa justicia es cierta o no. Lo que importa es que está dispuesto a dar la vida por eso.
Si no estuviera pasando por algo tan injusto, si no la estuvieran empujando al límite, ¿quién querría morirse?
Ese tipo de idea hace que, no importa lo que veas o escuches, pienses que es mentira. Au