53. Más Allá del Vaso
Erick no se dejó intimidar. Con movimientos precisos y controlados, tomó el vaso vacío que estaba sobre la mesa y se sirvió un poco de la bebida que había en una botella cercana. El líquido ámbar llenó el vaso con un sonido suave, y Erick lo levantó antes de hablar, asegurándose de que todos los presentes entendieran que él tenía el control.
—Carlos, sabes muy bien que enfrentar a Román es una jugada peligrosa —dijo Erick con voz firme y medida.
—No puedes intimidar a alguien como él sin espera