37. El Amanecer de la Decisión
Los últimos vestigios de luz en su mundo se desvanecían, reemplazados por la sombra de Noah y el infierno que había prometido crear para ella.
En ese momento, Clara se dio cuenta de que estaba verdaderamente sola. No había nadie que pudiera salvarla de la oscuridad que Noah había desatado, y su corazón, roto y herido, solo podía prepararse para soportar el tormento que estaba por venir.
Heinst se encontraba en una situación desesperante, atado a una silla en una celda oscura y opresiva. La cint