103. El Último Adiós
—Gracias, señor Renaud. Hago lo que es necesario por el bien de la empresa —respondió, intentando descifrar la mirada que él le dirigía.
Alexander sonrió levemente, pero en su interior, había algo más. Sabía que pronto llegaría el momento de revelar su verdadero propósito allí, pero por ahora, se conformaba con estar cerca de Clara, observando cómo se movía en el mundo que una vez compartieron, aunque ella no lo supiera aún.
En los días que siguieron, Alexander, quien en realidad era Noah, el a