Mundo ficciónIniciar sesión—Sí, Diego. Me casaré y lo mejor es que te marches, esto ya no tiene sentido. —Tragué con dificultad a cada paso que decía aquello.
—¿Qué no tiene sentido? ¡Qué no tiene sentido, Ana! —preguntó entre dientes, buscó mis ojos que esquivaron su vista de reproche—. ¿Y yo qué? ¿Qué papel juego en todo esto? Porque déjame decirte que cada vez estoy más







