Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche caía tibia sobre los jardines de Stonveil. Los faroles repartidos entre los senderos encendían pequeños círculos de luz dorada, y el murmullo del estanque hacía que el silencio no se sienta tan solitario. Avelyne se encontraba sentaba en una glorieta cubierta de enredaderas con la mirada perdida en las estrellas que titilaban sobre el estanque cercano, dejando que la fresca brisa despejara el nudo persistente que tenía en el pecho desde hac&i







