—Noah —respondo.
—¡Hola! ¿Interrumpo algo importante? —me pregunta con voz sugerente, bien sabe que estaba con ella, los policías que la siguen debieron advertirle.
—No. ¿Cómo fue tu día?
—¡Excelente! Me torcí el tobillo jugando una partida de baloncesto.
—¡Qué idiota! ¿Mamá?
—Preocupada porque no le has llamado —golpeo mi frente con la palma de mi mano por haberme olvidado llamarla.
—Comunícamela, por favor.
—¿Hijo? —su voz ronca me hizo saber que se encuentra enferma.
—Hola, madre. ¿Estás enf