Cap. 20 Consecuencias de un beso
Narel estaba molesta, sus hijos felices y él sin saber cómo actuar. Los niños asaban sus malvaviscos y cantaban una canción en francés.
Jason se acercó a ella que estaba seria.
—¿Estás molesta?
—No debiste hacer eso, los niños pueden hacerse ilusiones y no quiero eso.
—Eres rara, ¿lo sabes?
—Ilusa no soy.
Se levantó a poner orden y les dijo a los niños.
—Hora de dormir.
—Quiero seguir jugando.
—No y no.
Jason tomó el control en esos momentos.
—Hora de una historia de miedo.
Narel lo miró y negó