Mundo ficciónIniciar sesiónLayla
Lo veo dormir tan tranquilo y realmente me dan ganas de darle un tortazo con toda la mano abierta. Se ha dedicado a esquivarme como si tuviera la peste. Parece un niño chiquito que ha aprendido la palabra “no”. Sin importar dónde lo arrincone siempre se me escapa.







