Ivonne escuchó entre sueños como alguien tocaba la puerta de su habitación. ¡Se había quedado tan profundamente dormida que ni siquiera se había despertado para almorzar!, entonces se desperezó lentamente antes de levantarse, y caminó hasta la puerta para abrir.
Afuera estaba el llamado Joe, que se quedó con los ojos como platos al ver cómo estaba ella vestida, porque Ivonne no se había colocado la bata al levantarse y sólo lucía un pequeño bikini de encaje negro y un sostén a juego.
Durante un