Unos días después Alexander Grassman estaba tomando un poco de jugo de frutas para desayunar, esa noche no había dormido bien, tal cual le había pasado las últimas semanas.
Su salud se había deteriorado ostensiblemente desde que habían regresado a los Estados Unidos. Los tratamientos que le habían mandado poco o nada hacían para aliviar su enfermedad, pero a pesar de las poco agradables perspectivas, Alexander Grassman estaba en paz consigo mismo.
Una suave sonrisa suavizaba sus usualmente dura