Me agazapé en el suelo fingiendo borrar algunas huellas, y cuando nadie me vio hice una marca en tronco de un árbol con mi navaja, de repente oí los pasos de Pami acercarse, se agazapó hasta mí y al alzar mi mirada me sonrió.
—¿Estás borrando bien nuestras huellas? —inquirió con esa animosidad, realmente te erizaba la piel.
—Hago lo que puedo, somos cuatro personas a las que borrar nuestros olores y pasos, la pregunta es ¿sabes lo que hace? ¿Sabes dónde vamos? —estiro sus manos hasta mis cabe