—¡Gran sabia, el alfa no se encuentra bien, ha perdido el control! —increpo Makena entrando a mi carpa con la respiración acelerada.
—¡¿Qué ha pasado Makena?!
—Ha perdido el control de su lobo después de la reunión, no sé qué le pasa, pero está sufriendo.
—¡Magda, apúrate, toma mis runas y todas mis herramientas! ¡Makena, llévanos donde se encuentra el Alfa, y trae dos hombres de tu confianza por si nos ataca!
—¿Atacarnos? ¡El alfa jamás nos atacaría, eso que dice es una blasfemia, gran sabia!