POV: Lyra
Mis dedos permanecieron congelados alrededor del teléfono mucho después de que la llamada se cortara. No podía respirar por un momento. No podía oír nada dentro de la oficina… ni el suave zumbido del aire acondicionado ni el leve tecleo del teclado de Xavier. No podía oír las voces que llegaban desde el pasillo.
Todo se desvaneció en un silencio espeso y sofocante.
Todo lo que podía oír era la voz de Elias diciéndome: “Hoy conociste a tu hija…”
Mi estómago se retorció con tanta violen