Delilah no había logrado dormir después de llegar a su casa, se había demorado tanto que se encontró a Andrea dormida en el sofá, esperándola.
Cuando la escuchó, se levantó enseguida y la mujer tuvo que verla muy mal porque la abrazó sin decir una sola palabra y la arrastró con ella hasta el sofá.
Lloró durante un largo rato mientras Andrea la sostenía con cariño.
Tener una madre debía sentirse así, ella ya no recordaba los abrazos de la suya.
—Al final lo hiciste —dijo Andrea una vez que la vi