Patrick extraña cada vez más a Sofía. Ha tratado de localizarla, pero ha perdido completamente el rastro. Ahora está pagando su error, porque no solo lo lastima la ausencia de Sofía, sino que además Amanda le ha declarado la guerra. Ella no es la mujer dulce que él tenía en mente. Amanda había sacado a la luz su verdadera personalidad. Tal vez eso era lo que se merecía Patrick por haberle causado ese gran dolor a Sofía.
Una tarde, Amanda llega furiosa a la oficina de Patrick y sin ningún reparo