PDV de Mateo
Lo observaba.
Eso era lo particular de Enzo: era cauteloso.
El tipo de persona que había aprendido desde temprano que una reacción era una confesión, y por eso mantenía el rostro neutro de la misma manera en que otras personas mantenían armas cargadas: deliberadamente, con práctica, apuntando lejos de todo lo que importaba.
Pero mina de oro resquebrajó algo.
Fue apenas un segundo. Un parpadeo en la comisura de su mandíbula, una quietud que llegó un instante demasiado tarde.
La form