David estaba sentado en la terraza de la mansión,hojeaba el diario mientras tomaba un jugo de fresa.Se había tomado el día libre y se veía muy relajado.
Me acerqué a él con el rostro sonriente y una porción de tarta de manzana,se la ofrecí y me sonrió,era su favorita.
–Gracias mi amor–. Saboreó un poco y me miró intuyendo–¿hay algo que quieras decirme?
—Cariño,mi familia viaja a Marruecos en los próximos días y me hace ilusión pasar una temporada allá,es sólo una sugerencia no tienes que acepta