—Necesito que te comprometas a querer a este bebé que crece en mi vientre,tal cómo si fuera tu hijo,de eso depende el éxito de nuestras relación,¿me entiendes?
Un silencio incómodo se hizo presente entre nosotros y él me miró con dulzura.
—Me extraña que me digas eso,yo te quiero y todo lo que venga de tí para mí es sagrado.Seré el mejor de los padres para ese niño y no voy a reclamar mi derechos de marido,yo esperaré a que estés lista para mí.
—Gracias,David.Eres un hombre maravilloso.
Él se