22- Dulce reconciliación.
Tenía un fuerte dolor de cabeza y el corazón oprimido,mantenía una postura erguida al andar,aunque por dentro sentía que mi alma estaba destrozada.
A duras penas logró contener mis lágrimas que casi se asoman, me repito a mi misma una y otra vez.
—¡Debes ser fuerte,Amira!
Tomé mi vuelo de inmediato a San Francisco, ansiosa por ver a Mark. Desde ese incidente con David, todo en nuestra relación se había desmoronado. Sabía que verlo y hablar con él era crucial para intentar arreglar las cosas en