—Hay una pregunta que ronda mi cabeza.--David hizo una pausa para luego agregar–no mejor olvídalo.
Lo miré con serenidad,sabía que el tema de conversación era Mark—Puedes preguntar lo que quieras,no me molestaré.
Él miró hacia la entrada del lobby de ese lujoso hotel y luego sus ojos se fijaron en los mios—¿por qué una dama tan bella y espectacular cómo tú ha unido su vida a la de un perdedor?
—Ese perdedor cómo tú lo llamas es el que amo.
En ese momento el celular de David sonó y él se disculp