~ELENA~
Estoy en mi habitación ahora después de que Vincenzo, Riccardo y Nico finalmente me calman.
No se van inmediatamente.
Vincenzo está junto a la ventana, brazos cruzados, mirando hacia la oscuridad afuera como si esperara que la noche misma se moviera mal.
Riccardo camina por la habitación lentamente, sus botas silenciosas contra el suelo, su mandíbula tensa.
Nico se sienta en el borde del sillón frente a mi cama, codos sobre sus rodillas, observándome como si pudiera desaparecer si parpa