~ELENA~
“¡Perfecto entonces! Te daremos todo lo que podemos dar,” dice Vincenzo mientras su mano se cierra alrededor de mi muñeca, tirando de mí hacia atrás.
La sonrisa de Riccardo se afila mientras la mirada de Nico se oscurece otra vez.
“Dijiste que nos quieres a todos, ¿verdad??” pregunta Vincenzo mientras su mirada baja a mis tetas. “Entonces mueve ese maldito y caliente culo hacia la cama y muéstranos lo buena que eres.”
Hago una señal de cortesía. “Tu deseo es mi orden.”
Me acuesto boca a