Semanas después...
Esa mañana ya estaba el sol alto cuando abrió los ojos. Aria, se alarmó creyendo que era demasiado tarde, y es que ese día sería el primer día para los trillizos en el jardín de infantes, un momento importante en sus vidas. Se levantó rápidamente, preparándose para que no se le hiciera tarde.
Con la evidente emoción en la cara se dirigió a la habitación de cada uno de los niños y los despertó.
Al principio los tres se quejaron pero luego cuando les recordó que sería su