Estela en ese momento se sintió muy insegura al ver el dominio que tenía ese hombre con solo mirarla, realmente se sentía afectada por su presencia imponente y sus ojos profundos sobre ella, en ese momento quería retractarse de la idea de ir y hacer algo que beneficiara a su amiga y al mismo tiempo a Kensington.
Sin embargo, no había vuelta atrás.
La mujer tomó una profunda bocanada de aire y se llenó de valor para enfrentar al millonario.
—Bueno, yo...
—Me gustaría dedicarte un poco más de