A la joven le temblaban las manos, no podía sostener la mirada de sus padres, se sentía profundamente avergonzada. Sabía que dejaba de ser la hija ideal y buena convirtiéndose en una decepción para sus padres.
—¿Por qué pensaste que fue una decisión acertada ocultarnos la verdad? —inquirió su madre —. Sinceramente tu padre y yo habríamos preferido que fueras sincera desde el principio.
Alessandro asintió con la cabeza.
—Hija, tu madre y yo hemos estado conversando en torno a la situación, po