Aria se quedó mirando su teléfono, sintiendo un desastre emocional dentro de sí. Sabía que debía hacer lo que fuera mejor para ella, pero no podía quedarse sin hacer nada. Con un suspiro, volvió su mirada hacia el plato de comida, sintiendo que la comida se había enfriado, ya no quiso continuar engullendo.
Esa mañana, Aria se despertó tarde, la luz se colaba a través de la ventana y volcaba su luz sobre su rostro. Sin embargo, no había nada en su interior que la motivara a levantarse. No hab