“Eso es ridículo. Si no me gustara, ¿por qué lo aceptaría como mi novio?”. Sharon entendía cómo se sentía Ceylon. A él le resultaba difícil aceptar esto y también temía que otros la estuvieran engañando.
Ceylon los miró fijamente con una mirada de incredulidad en su rostro. Él quería saber qué había en Henry para que Sharon se enamorara de él.
“Tú... ¿Estás siendo amenazada por alguien?”, continuó él adivinando.
Sharon suspiró divertida al escuchar esto. “Profesor, realmente lo está sobrep