Quincy miró a Renee, quien se reía a carcajadas. Su cabello y su largo vestido ondeaban con la brisa nocturna, lo que la hacía parecer aún más encantadora y seductora. Su sonrisa era radiante y sus ojos brillaban con fuerza. Desprendía un aura de confianza.
Alguien así hacía que los demás tuvieran ganas de acercarse a ella, especialmente alguien como Quincy, cuyo corazón se había llenado de oscuridad hacía mucho tiempo debido al trauma que sufrió.
Renee era como un encantador girasol. Quinc