“¿Eh? ¿En serio?”.
Ambos se quedaron mirando la parte que sobresalía del estómago de la mujer y empezaron a investigarla.
Cuando Tia se enteró de que Dayton quería llevar a Quincy de vacaciones, ella insistió obstinadamente en seguirlos.
Ella corrió a la orilla del mar y los vio a ambos sentados en un banco bajo un árbol mientras se comportaban como si estuvieran enamorados. Una sensación de asfixia la invadió al instante.
Ella cerró los puños y corrió hacia ellos. “Dayton, escuché qu