Ella sacó el licor, el cual era una botella de vino blanco con un alto porcentaje de alcohol. Esa noche le apetecía beber un licor que dejara un ligero ardor en la garganta.
“Si me emborracho, no te molestes por mí. Déjame dormir en el sofá. Solo cúbreme con una manta”, le dijo ella a su hija por adelantado.
“No te preocupes, mami. Puedes beber todo lo que quieras. Yo te cuidaré si te emborrachas de verdad. Papi siempre bebía mucho después de asistir a una cena de negocios. Yo cuidaba de é