Ser incapaz de conducir durante diez años no sería un castigo grave para Yuki... Ella podía fácilmente hacer que su chofer la llevara a donde necesitara. La multa era un asunto aún más trivial.
Estaba completamente aliviada. No tenía nada que temer, sabiendo que no tendría que ir a prisión.
Todo lo que quedaba era acordar los detalles para compensar los costos de reparación del coche de la otra parte y los gastos médicos por sus lesiones. El dinero no era un problema para ella.
Yuki agarró co