Mundo ficciónIniciar sesión*CANDICE*
—¡Hola, amor! —soltó efusivamente—. ¿Cómo estás? Vine a traerte el almuerzo que preparé para ti —dijo Antonella apenas cruzó por la puerta.
Su mirada fija en su esposo no le permitió darse cuenta de que él no se encontraba solo en la oficina. Pero antes de colocar la pequeña y elegante lonchera sobre el escritorio, giró su rostro hacia mi dirección y me observó impresionada.
—¡Oh! ¡No te vi! ¡Hola, buenas tardes! ¿Te llamas Candice, cie







