—¿Cómo pudiste permitir semejante estupidez?—cuestiono la señora Martha. Fue la primera vez que la escuche hablar de esa forma, realmente estaba muy enfadada y aunque yo también lo estaba, de igual forma me reprochaba haber sido víctima de Lewis.
Había pasado transcurrido un día desde aquel incidente y todo el mundo hablaba de ello, las sirvientas, los cocineros, los jardineros e incluso los trabajadores del establo. A esas alturas el señor Dashwood ya debia saberlo, pero de todos modos no me i