Capítulo 11. El cliente
Todas las noches después de mi jornada, me ponía a pensar en ellos, a veces me era imposible no llorar, los extrañaba demasiado, pero había veces en las que algo dentro de mí, me decía que todo estaría bien y solo pensaba en el porvenir de lo que quería hacer de ahora en adelante en compañía de mis padres, en reconstruir la casa y de alguna manera seguir con nuestras vidas, claro, si la guerra lo permitía, pero después de eso seguramente nos mudaríamos a un lugar lejos de la guerra como siempre