Ella se tensó apretando el arma.
—Nunca fue así —continuó él—. Yo siempre te vi como lo que eras para mí… Una hermana pequeña.
El impacto fue inmediato.
—¡CÁLLATE! NO te atrevas a decir eso —gritó Gimena, perdiendo completamente el control.
Su risa estalló después.
Alta.
Descompuesta.
Llena d