Mundo de ficçãoIniciar sessãoValeria no se inmutó; simplemente le sacó la lengua y le lanzó una mirada de pocos amigos.
—¿Sabes dejar de ser dramático?
Isabella, por su parte, no pudo evitar soltar una carcajada ante las acciones infantiles de su amiga. Era extraño, pero la presencia de Valeria le daba una normalidad que necesitaba desesperadamente.







