Mundo ficciónIniciar sesiónHasta que escuchó la puerta lateral abrirse.
Y ahí apareció él.Dereck salió de esa pequeña habitación interna mientras se secaba las manos con una toalla. No llevaba el saco puesto… y la camisa, apenas abrochada, dejaba a la vista el pecho descubierto, la piel ligeramente enrojecida. Era la confirmación visual de lo que Isabella no quería imaginar, de lo que ya sabía desde el momento en que vio a Gimena salir de la oficina.Un sabor amargo le inundó la boca. Sintió cómo el corazón se le encogía con tanta fuerza que dolía incluso respirar. Las lágrimas intentaron subirle a los ojos, calientes, traicioneras, dispuestas a delatarla.Lo sabía. Sabía que pasaría… me preparé. Me repetí mil veces que ya no debía doler. Que este matrimonio estaba muerto.Pero la verdad golpeaba como un puño.Dolía.Dolía demasiado.Porque por más que intentara negarlo, por más razones que tuviera para irse, por más heridas que cargara… su c






