Mundo de ficçãoIniciar sessãoHasta que escuchó la puerta lateral abrirse.
Y ahí apareció él.Dereck salió de esa pequeña habitación interna mientras se secaba las manos con una toalla. No llevaba el saco puesto… y la camisa, apenas abrochada, dejaba a la vista el pecho descubierto, la piel ligeramente enrojecida. Era la confirmación visual de lo que Isabella no quería imaginar, de lo que ya sabía desde el momento en que vio a Gimena salir de la oficina.Un sabor amargo le inundó la boca. Sintió






